Metangel

jueves, 12 de marzo de 2015

MetaTierra



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Metatierra es nuestra Metaexistencia, es nuestra vida, es nuestro amor, es nuestro proyecto, es nuestro momento, es nuestro tiempo, es nuestro camino y es nuestra evolución.

Metangel.


jueves, 12 de junio de 2014

Cien Millones de Planetas





El  investigador de  la NASA,  Christopher McKay acaba de aumentar de un solo golpe la lista de posibilidades de habitabilidad de planetas, satélites naturales y otros cuerpos rocosos tanto dentro como fuera de nuestro Sistema Solar.

Según McKay,  numerosos estudios llevados a cabo en la Tierra han demostrado con creces que la vida logra perpetuarse  incluso en ambientes donde se consideraba imposible. Por lo tanto, parece lógico que también las "condiciones" que hacen posible la vida en otros planetas deban ser revisadas y seguramente ampliadas.

De hecho, no todas las formas de vida tienen las mismas necesidades, y un buen número de las criaturas que vemos a nuestro alrededor logran sobrevivir, e incluso prosperar, en condiciones realmente extremas.

Por lo tanto, para McKay no tiene demasiado sentido descartar un planeta solo porque esté demasiado caliente, o demasiado frío, además, no todas las formas de vida necesitan tanta agua como creíamos. Algunas algas, por ejemplo, consiguen sobrevivir en el interior de rocas sólidas, donde la cantidad de agua disponible es casi insignificante. Y no muy diferente, por cierto, a la cantidad de agua que permanece atrapada en las rocas lunares.

De la misma forma, también la necesidad de luz o de cualquier otra fuente de energía por parte de los seres vivos podría haber sido sobrevalorada. Se han encontrado, por ejemplo, criaturas oceánicas que viven a profundidades mucho mayores de las que pueden alcanzar los rayos del Sol. Lo cual podría significar que otro buen número de planetas han sido eliminados erróneamente de la lista de candidatos para albergar vida, simplemente porque estaban demasiado lejos de su estrella. Nadie lo sabe con certeza, pero quizá sería bueno volver a incluir a muchos de ellos en nuestra lista de "posibles".

Está, también, el problema de la radiación, que no permite que la vida se desarrolle por encima de unas dosis concretas. ¿O sí? ¿Qué hay, por ejemplo, de todos esos microbios que se han encontrado viviendo tranquilamente en el interior de reactores nucleares? Quizá deberíamos reconsiderar también este punto a la hora de excluir candidatos planetarios a la ligera.
Por último, la mayoría de las criaturas que conocemos necesitan consumir grandes cantidades de oxígeno para sobrevivir, y eso, oxígeno, es lo que buscamos también en otros mundos para incluirlos en nuestras listas de "potencialmente habitables". Sin embargo, una vez más, y de nuevo sin necesidad de salir de la Tierra, muchas investigaciones han demostrado que el oxígeno no siempre es tan necesario y que en ocasiones, incluso, puede resultar letal para determinadas formas de vida, como le sucede a un tipo de bacteria que vive en el fango y para la cual, el elemento indispensable, es el nitrógeno. Quizá eso debería sugerirnos nuevas pistas.
Vida en lugares imposibles
En resumen, lo que McKay ha hecho en su trabajo es señalar que deberíamos ser mucho más cuidadosos a la hora de descartar mundos en nuestra búsqueda de vida más allá de la Tierra. Y especialmente ahora, cuando el aumento de la tecnología disponible nos está demostrando que la vida es capaz de existir prácticamente en cualquier lugar, incluso en aquellos en los que nunca habríamos imaginado que fuera posible.
Por su parte, otro equipo de investigadores de la Universidad de Texas, ha elaborado un Índice de Complejidad Biológica (BCI), diseñado especialmente para hacer una estimación de la probabilidad de que vida orgánica compleja surja en otros mundos. El resultado es abrumador. Según los cálculos, en efecto, sólo en la Vía Láctea podría haber más de cien millones de planetas con vida compleja. Y nuestra galaxia es solo una entre los billones de galaxias que existen en el Universo.

Bien queridos, como veis, digo leéis, poco a poco se nos va inculcando la posibilidad de que no estamos solos en nuestro Universo, que la vida puede ser el denominador común entre las esferas de nuestro espacio tiempo y que parece que oficialmente queda poco para darnos la noticia del siglo: Hay vida inteligente fuera de La Tierra.

Lo veremos en El Tiempo.


Metangel.

jueves, 1 de mayo de 2014

Planeta muy parecido a la Tierra







Kepler-186f es el primer mundo rocoso del tamaño del nuestro que se encuentra a la distancia adecuada de su estrella como para contener agua líquida en su superficie y, en consecuencia, ser habitable.

Los científicos que rastrean el cielo en busca de nuevos y prometedores mundos han hecho grandes progresos en su búsqueda, incluyendo algunos candidatos que se encuentran en la zona habitable de su estrella, la distancia adecuada como para albergar agua líquida en su superficie. Sin embargo, nunca habían dado con uno que, además de todo eso, fuera rocoso y del mismo tamaño de la Tierra. Ahora, por fin, un equipo internacional de astrónomos ha encontrado un planeta de esas características, que puede ser habitable. Llamado Kepler-186f, es el quinto y más externo de su sistema, situado a 490 años luz.

Kepler-186f y sus cuatro compañeros fueron descubiertos por la naves espacial Kepler de la NASA, lanzada en marzo de 2009, por el método de tránsito, que detecta posibles planetas cuando pasan por delante de su estrella y causan una muy pequeña pero periódica atenuación de su brillo. Los astrónomos explican en la revista Science que el nuevo candidato es ligeramente más grande que la Tierra -unos 1,1 radios terrestres-, aunque por el momento desconocen su masa. Creen que existen muchas posibilidades de que tenga una superficie rocosa en vez de una envoltura de hidrógeno y helio como un mundo gaseoso.

Los planetas rocosos como la Tierra, Marte y Venus ganaron sus atmósferas cuando gases volcánicos como el dióxido de carbono y el vapor de agua fueron liberados de su interior. Los que se encuentran en la zona habitable como nuestra bola azul orbitan a la distancia de su estrella en la cual el vapor de agua puede permanecer en estado líquido en la superficie. Los que son como Venus y orbitan un poco más cerca del Sol pierden su agua líquida y están cubiertos principalmente por dióxido de carbono. Los que como Marte orbitan más lejos del Sol que la Tierra, tienen el agua en forma de hielo.

Kepler-186f parece estar en órbita en el borde exterior de la zona habitable alrededor de su estrella, lo que podría significar que cualquier agua líquida estaría en peligro de congelación. «Sin embargo, también es un poco más grande que la Tierra, por lo que la esperanza es que esto dé lugar a una atmósfera más densa que proporcione un aislamiento adicional», explica Stephen Kane, de la Universidad Estatal de San Francisco y uno de los autores de la investigación. Esta circunstancia puede hacer que la superficie sea lo suficientemente caliente como para mantener el agua líquida.
«Algunas personas llaman a estos planetas habitables, pero por supuesto no tenemos ninguna idea de si lo son en realidad», matiza Kane. «Nosotros simplemente sabemos que están en la zona habitable, y ese es el mejor lugar para empezar a buscar planetas habitables».
Una estrella pequeña y fría.

Aunque Kepler-186f muestra signos similares a la Tierra, Kane señala que sus diferencias también son fascinantes. Por ejemplo, la estrella alrededor de la que gira es «muy diferente de nuestro Sol». Kepler-186 es una estrella enana M, mucho más pequeña y fría que el astro rey. Estas estrellas son abundantes en nuestra galaxia y tienen algunas características que las hacen prometedores lugares para buscar vida. «Por ejemplo, las pequeñas estrellas viven mucho más tiempo que las más grandes -apunta Kane-, lo que significa que hay un período de tiempo mucho más largo para que se produzcan la evolución biológica y las reacciones bioquímicas en su superficie».

Sin embargo, las pequeñas estrellas tienden a ser más activas que las del tamaño de nuestro Sol, enviando más erupciones solares y potencialmente más radiación hacia la superficie de un planeta. «La diversidad de estos exoplanetas es una de las cosas más emocionantes», dice Kane. «Estamos tratando de comprender hasta qué punto es común nuestro Sistema Solar, y cuanto más diversidad vemos, más nos ayuda a entender cuál es en realidad la respuesta a esa pregunta».

Bien amigos, hasta aquí los comentarios científicos difundidos como siempre para el común de los mortales, aunque ya sabéis lo que pienso de todo ello, pues esa es su verdad, la que a ellos le interesa, pero por supuesto que nos es La Verdad, pues los super gobiernos y las super agencias espaciales saben donde están los planetas y satélites con Vida. 
¡Es que nos toman por idiotas!, vamos a ver queridos, el puñetero planeta Kepler 186f, se encuentra a la friolera distancia de 490 años luz de nuestra querida Tierra, que si lo pasamos a kilómetros nos faltaría espacio para poner los ceros necesarios, como digo, ¿no hay lugar más cercano para buscar vida? Por supuesto que lo hay y ellos lo saben ya, pero es mejor seguir mareando la perdiz con estas noticias que nunca se llegarán a confirmar, por lo menos en lo que nos queda de vida a todos nosotros, incluidos los manipuladores que no tienen ni un mínimo de vergüenza.
Nos veremos en El Tiempo.
Metangel.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Más de mil planetas descubiertos fuera del Sistema Solar



El catálogo más conocido y antiguo de estos mundos recoge ya más de un millar de hallazgos, pero todavía está por descubrir el auténtico «gemelo» de la Tierra.

 El primer exoplaneta, un planeta que orbita una estrella diferente al Sol, fue descubierto en 1995. Dos décadas después, los astrónomos ya conocen, de acuerdo con los últimos datos de The Extrasolar Planets Encyclopaedia , un millar de estos mundos, una cifra increíble que demuestra hasta dónde ha llegado la astronomía moderna y, sobre todo, hasta dónde podrá llegar en el futuro. La gran cuestión, radica, sin embargo, si alguno de ellos puede ser habitable.

Astrofísicos profesionales y numerosos aficionados de todo el mundo se han convertido en los últimos años en cazadores de exoplanetas. Los descubrimientos son constantes, a razón de uno por semana de media, según informa el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). Existen varios listados donde se registran estos hallazgos, mantenidos en centros de investigación y ninguno con rango oficial. Estas listas presentan un número ligeramente distinto de descubrimientos debido a que los criterios para decidir qué es un exoplaneta y cuándo incluirlo en cada catálogo no son exactamente iguales (algunos esperan, por ejemplo, a que el hallazgo se publique en una revista científica para registrarlo; otros lo hacen cuando el descubrimiento es presentado en una conferencia).

The Extrasolar Planets Encyclopaedia, el catálogo más conocido y más antiguo, ha sido el primero en superar los mil exoplanetas descubiertos. No obstante, su responsable, Jean Schneider, del Observatorio de París, advierte de que no se puede «fijar un número exacto de planetas conocidos, dado que existen diferentes criterios para incluirlos en estas listas. Tampoco hay certeza absoluta de que todas las entradas de estos catálogos sean realmente planetas». Los casos en los que la detección del planeta o su naturaleza son inciertas son catalogados en un segundo listado por la enciclopedia. En esta categoría existen en la actualidad 192 planetas.

Aunque los astrónomos suponían su existencia décadas antes, no fue hasta 1992 cuando se realizó el primer descubrimiento de varios planetas de masa terrestre que orbitaban un púlsar o una estrella de neutrones, a unos 1.000 años luz de la Tierra. En 1995 se realizó la primera detección de un planeta orbitando una estrella similar a nuestro Sol: 51 Pegasi b. Los descubridores de este gigante gaseoso tipo Júpiter fueron Michel Mayor y Didier Queloz. Realmente, el exoplaneta más antiguo es HD 114762 b, descubierto en 1989, pero entonces fue considerado como una estrella de baja masa. Solo en los últimos años, con los descubrimientos de otros objetos de masa similar, el HD 114762 b ha llegado a la consideración de planeta.

La mayoría de los planetas extrasolares descubiertos han sido encontrados por métodos de detección indirecta, es decir, aquellos que estudian los efectos que estos planetas causan en su entorno. Según afirma el investigador del IAC Roi Alonso, «las más utilizadas son la de velocidad radial, con la que se han detectado unos 530 exoplanetas, y la fotométrica, también llamada de tránsitos, con la que se han descubierto unos 380». El método de la velocidad radial mide el movimiento de una estrella debido a la influencia gravitacional de un planeta en órbita. El de tránsitos consiste en observar una estrella y detectar cambios sutiles en la intensidad de su luz cuando el planeta pasa por delante de ella. 

Los investigadores del IAC, que han participado en el descubrimiento de unos 50 exoplanetas, se han especializado en este segundo método, «con el que se han realizado los descubrimientos más valiosos, dado que permite un mayor conocimiento de los planetas encontrados», valora el astrofísico Hans Deeg.
Los hallazgos de Kepler.

La misión estadounidense Kepler, lanzada en 2009, es la mayor descubridora de planetas: 148, además de unos 2.700 candidatos. Algunos de ellos podrían ser muy similares a nuestra Tierra. Para ser considerado como habitable, un planeta debería ser rocoso y tener una masa de entre una y 10 veces la de la Tierra. Se conocen ya unos cien planetas en este rango de masas, pero casi todos tienen temperaturas superficiales demasiado calientes para albergar vida. Como explica Deeg «solo unos pocos de los planetas descubiertos tienen potencial para el desarrollo de vida y éste es escaso. Ahora mismo, todavía no conocemos ningún planeta realmente similar a la Tierra».

El IAC alberga también en su Observatorio del Roque de los Muchachos, en la isla de La Palma, uno de los mejores buscadores de exoplanetas, el instrumento SuperWASP. Junto con su instrumento gemelo en África del Sur, este buscador ha descubierto unos 80 exoplanetas con tránsitos y está en el proceso de completar el primer rastreo del cielo completo en la búsqueda de planetas con tránsitos.

Las próximas misiones.

En el futuro, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA tienen previsto lanzar nuevas misiones que buscarán planetas más allá de las fronteras de nuestro Sistema Solar. La ESA lanzará el telescopio espacial Gaia este mismo año y la NASA pondrá en órbita el TESS en 2017. Ambas agencias lanzarán conjuntamente el telescopio espacial James Webb en 2018. El próximo mes de febrero, la agencia europea tendrá que decidir sobre la aprobación de dos misiones: EChO, que realizaría espectrografía de las atmósferas de los exoplanetas, y PLATO, que se dedicaría al descubrimiento de planetas terrestres con tránsitos. Si se aprueban en 2014, su lanzamiento estaría previsto entre 2020 y 2022. Por otro lado, la misión suizo-europea CHEOPS, también de la ESA, que se encargará del análisis de planetas conocidos similares a la Tierra, se lanzará en 2017.

Bien queridos, cientos y cientos de planetas descubiertos que pronto serán miles y miles y que no muy tarde puedan ser millones, digo bien, millones, pues solo en nuestra galaxia donde se calculan entre 200 mil millones y 400 mil millones de estrellas, a un mínimo cálculo de probabilidades de un par de planetas por estrella, por supuesto ínfimo, pues todos sabemos de los planetas de nuestro sistema solar, como digo, si ya nos vamos a 800 o 900 mil millones de planetas, ¡¡impresionante verdad!!, ¿Cuántos planetas parecidos o similares a nuestra Tierra puede haber en esa inmensidad inimaginable de espacio interestelar?

Os dejo en reflexión, aunque insisto en afirmar que los de siempre, ¡sí! Ellos los mismos que estáis pensando, pues saben de sobra de muchos planetas y de muchas humanidades que comparten espacio y tiempo con todos nosotros.

Nos veremos en El Tiempo.


Metangel.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Planeta cercano que puede ser habitable.

Su sistema está formado por otros nuevos cuatro mundos y una estrella, Tau Ceti, que se encuentra a «solo» doce años luz y es visible en el cielo nocturno.



El hallazgo de nuevos planetas fuera del Sistema Solar parece imparable y las posibilidades de encontrar un mundo similar al nuestro cada vez mayores. Al menos, cada cierto tiempo aparece un nuevo candidato que alimenta la esperanza. En esta ocasión, un equipo internacional de astrónomos liderado por la británica Universidad de Hertfordshire ha descubierto que Tau Ceti, una de las estrellas más cercanas al Sol, puede albergar cinco planetas, uno de los cuales se encuentra a la distancia adecuada de la estrella como para ser habitable.

A doce años-luz y visible a simple vista en el cielo nocturno, Tau Ceti es la única estrella más cercana que tiene la misma clasificación espectral que nuestro Sol. A su alrededor, los científicos creen haber encontrado cinco planetas con masas estimadas entre dos y seis veces la de la Tierra, lo que conforma el sistema planetario de menor masa detectado hasta el momento. Y, lo que es aún más intrigante, uno de los planetas se encuentra en la zona habitable de la estrella, es decir, a la distancia adecuada, ni demasiado lejos ni demasiado cerca, como para albergar agua líquida en su superficie. Tiene una masa unas cinco veces la de la Tierra, por lo que es el planeta más pequeño descubierto que orbita en la zona habitable de una estrella similar al Sol.

 El equipo internacional de astrónomos, de Reino Unido, Chile, EE.UU. y Australia, combinaron más de 6.000 observaciones de tres instrumentos diferentes. Gracias al empleo de nuevas técnicas, el equipo encontró un método para detectar señales de la mitad del tamaño que se pensaba posible. «Esto mejora en gran medida la sensibilidad de la búsqueda de planetas pequeños y sugiere que Tau Ceti no es una estrella solitaria; tiene un sistema planetario», dicen en un comunicado.

«¡Están incluso al lado!»

«Elegimos a Tau Ceti para este estudio de modelado porque pensábamos que no contenía señales. Y como es tan brillante y similar a nuestro Sol, es un sistema ideal para probar nuestros métodos para la detección de planetas pequeños», explica Hugh Jones, de Hertfordshire. Los investigadores, que publican sus hallazgos en la revista Astronomy & Astrophysics, esperan ser capaces de estudiar las atmósferas de estos planetas en un futuro no muy lejano. «Los sistemas planetarios alrededor de estrellas cercanas a nuestro Sol indican que son comunes en nuestra Vía Láctea», apunta otro de los investigadores, James Jenkins, de la Universidad de Chile.
  
Más de 800 exoplanetas han sido descubiertos hasta el momento, pero los que giran alrededor de estrellas similares al Sol son particularmente valiosos para los científicos. «Este descubrimiento concuerda con nuestro punto de vista emergente de que prácticamente todas las estrellas tiene planetas, y que la galaxia debe de tener muchos de estos planetas potencialmente habitables del tamaño de la Tierra. Están por todas partes, ¡incluso al lado!», dice Steve Vogt, de la Universidad de California Santa Cruz. «Ahora estamos empezando a comprender que la naturaleza parece preferir abrumadoramente sistemas que tienen múltiples planetas con unas órbitas de menos de cien días. Esto es muy diferente de nuestro propio sistema solar, que es, en cierto sentido, un poco raro».

Si queridos, ¡incluso al lado!, tan cerca de nosotros que no se atreven a publicar la realidad de nuestro propio sistema solar y de las esferas con vida que tenemos justo ahí "al lado".

Metangel.


lunes, 27 de febrero de 2012

El Primer Planeta de agua



El nuevo planeta acuático se encuentra a 40 años luz de la Tierra y tiene 2,7 veces el diámetro de nuestro propio mundo.

Una nueva clase de exoplaneta acaba de añadirse a las que ya conocíamos. Se trata de un extraordinario mundo formado, en su mayor parte, por agua. Hasta el momento, nunca se había encontrado nada parecido, aunque la existencia de planetas acuáticos ya había sido predicha por los científicos.

GJ1214b  fue descubierto en 2009 por astrónomos del MEarth Project (cuyo objetivo es buscar planetas similares al nuestro usando telescopios basados en tierra). Pero sus características físicas no habían podido ser determinadas. Ahora, un equipo internacional de investigadores dirigido por Zachory Berta, del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, ha logrado determinar, utilizando el telescopio espacial Hubble, que el planeta está compuesto principalmente de agua. Los investigadores publicarán sus resultados en un próximo número de la revista Astrophysical Journal.
"GJ1214b no se parece a ningún planeta que conozcamos -asegura Berta-. Una gran parte de su masa está hecha de agua".
El nuevo planeta acuático se encuentra a 40 años luz de la Tierra, en la  Constelación de Ofiuco, se trata de una Supertierra que tiene 2,7 veces el diámetro de nuestro propio mundo y es siete veces más masivo que él. GJ1214b gira alrededor de una enana roja. Completa una órbita cada 38 horas y sólo se encuentra a unos dos millones de km de su estrella. Se estima que su temperatura superficial ronda los 230 grados centígrados.
Ya en 2010, un grupo de investigadores sugería la naturaleza acuática de este mundo. Un equipo dirigido por el astrofísico Jacob Bean estudió entonces su atmósfera y sugirió que su componente principal era el agua. Sin embargo, sus datos no fueron suficientes para determinar sin lugar a dudas la composición del nuevo mundo. Ahora, Zachory Berta y sus colegas han dirigido el Hubble hacia GJ1214b, y lo han estudiado justo en el momento en que cruzaba por delante de su estrella.
Durante el tránsito, la luz de la estrella se filtra a través de la atmósfera planetaria, revelando así la naturaleza de los gases que la forman. "Utilizamos el Hubble -explica Berta- para medir en infrarrojos el ocaso de este mundo". La neblina gaseosa de la atmósfera resulta más transparente en el infrarrojo que en la luz visible, por lo que las observaciones realizadas con el Hubble ayudaron a determinar si los gases atmosféricos eran simple bruma o si se trataba, por el contrario, de vapor de agua. Los resultados no dejaron lugar a dudas. "Las mediciones hechas con el Hubble -afirma Berta- inclinaron definitivamente la balanza hacia una atmósfera húmeda".
Dado que la masa y el tamaño del planeta eran conocidas, los astrónomos pudieron calcular fácilmente su densidad, que resultó ser de apenas dos gramos por centímetro cúbico, muy inferior a la de la Tierra, que es de 5,5 gramos por centímetro cúbico. Y dado que el agua tiene una densidad de un gramo por centímetro cúbico, resulta lógico pensar que GJ1214b tiene una proporción de agua mucho mayor que la de la Tierra, y también muchas menos rocas.
En resumen, se trata de un mundo con una estructura interna y externa completamente diferente al nuestro. Y para los que se pregunten cómo es posible que el agua líquida abunde en un entorno que está a 230 grados centígrados, Berta explica que "las altas temperaturas y las enormes presiones contribuyen a formar materiales exóticos como el ´hielo caliente´o el água superfluída´, sustancias que son completamente ajenas a nuestra experiencia diaria".
Los investigadores creen que GJ1214b se formó muy lejos de su estrella, lo suficiente como para que se formaran grandes cantidades de hielo de agua. Después, el planeta fue migrando hacia el interior del sistema. En una época pasada aún por determinar, GJ1214b debió de pasar a través de la zona de habitabilidad de su estrella, y tener temperaturas muy similares a las de la Tierra. Después, al seguir acercándose a su sol, las condiciones fueron cambiando hasta el estado actual.
Es tal el interés suscitado por este mundo, el primer planeta acuático confirmado por la ciencia, que GJ1214b será uno de los primeros mundos que estudie el futuro telescopio espacial James Webb,  que sustituirá al Hubble a finales de esta década.
Queridos lectores, poco a poco nos van desvelando información, por supuesto que ellos saben y tienen mucha más, pero el miedo a que se les vaya de las manos el poder, es lo que les impide compartir el que no estamos solos en el Universo.
Lo veremos en el tiempo.
Metangel.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Kepler confirma la existencia del primer planeta en la zona habitable de una estrella como el Sol.




La misión Kepler, de la NASA, ha confirmado la existencia del primer planeta dentro de la "zona habitable" de una estrella distante similar al Sol.

El recién confirmado planeta, denominado Kepler-22b, tiene cerca de 2,4 veces el radio de la Tierra. Los científicos desconocen aún si la composición de Kepler-22b es predominantemente rocosa, gaseosa o líquida, pero su descubrimiento es un paso adelante en la búsqueda de planetas similares a la Tierra.

La llamada "zona habitable" de un sistema planetario se refiere a la banda de órbitas donde podría existir agua líquida sobre la superficie de un planeta. Recientemente, Kepler ha descubierto más de 1.000 nuevos candidatos a ser considerados planeta. Diez de estos candidatos tienen un tamaño similar al de la Tierra y poseen una órbita dentro la zona habitable de su estrella anfitriona. Se requieren más observaciones para verificar que estos candidatos sean realmente planetas.

"Esto representa un verdadero avance en la búsqueda del gemelo de la Tierra", dijo Douglas Hudgins, quien es un investigador del programa Kepler, en las oficinas centrales de la NASA, ubicadas en Washington.

Kepler-22b está localizado a una distancia de 600 años luz. Aunque el planeta es más grande que la Tierra, su órbita, de 290 días alrededor de una estrella parecida al Sol, se asemeja a la de nuestro planeta. La estrella anfitriona de Kepler-22b pertenece a la misma clase que nuestro Sol (es una estrella de tipo G), a pesar de que es algo más pequeña y más fría.
La nave espacial Kepler facilita el descubrimiento de planetas y de candidatos a ser considerados planetas mediante la medición de la disminución de la luminosidad de más de 150.000 estrellas con el fin de buscar planetas que las cruzan o "transitan". Para verificar que la señal detectada proviene de un planeta, Kepler requiere, al menos, tres tránsitos.




"La fortuna nos sonrió con la detección de este planeta", dijo William Borucki, quien es el investigador principal de Kepler en el Centro de Investigaciones Ames, de la NASA, ubicado en Moffett Field, California. Borucki fue quien dirigió el equipo de científicos que realizó el descubrimiento de Kepler-22b. "El primer tránsito fue captado a solo tres días de que declaramos a la nave espacial lista para operar. Durante la temporada de las fiestas, en el año 2010, fuimos testigos del tercer tránsito, que resultó determinante".

El equipo de científicos de la misión Kepler utiliza telescopios en la Tierra, así como también el Telescopio Espacial Spitzer, con el fin de revisar aquellas observaciones obtenidas por la nave espacial sobre los candidatos a ser considerados planetas. El campo estelar que observa Kepler en las constelaciones Cygnus (el Cisne) y Lyra (Lira) solamente puede verse desde observatorios en tierra, durante la primavera hasta principios del otoño. Los datos del resto de las observaciones ayudan a determinar cuáles son los candidatos que pueden ser considerados planetas.

De los 54 candidatos a ser considerados como planetas, ubicados en las zonas habitables durante el mes de febrero de 2011, Kepler-22b es el primero en ser confirmado. Este descubrimiento clave será publicado en la revista científica The Astrophysical Journal.

El equipo de investigadores de Kepler llevará a cabo su conferencia inaugural de ciencia, en el Centro de Investigaciones Ames, del 5 al 9 de diciembre, durante la cual anunciará el descubrimiento de 1.094 nuevos candidatos a ser considerados planetas. Desde la publicación de su catálogo más reciente, en el mes de febrero, la cantidad de candidatos a planetas identificados por Kepler ha aumentado un 89 por ciento y ahora asciende a un total de 2.326 candidatos. De estos, 207 tienen un tamaño aproximado al de la Tierra, 680 son de tamaño "super-Tierra", 1.181 tienen el tamaño del planeta Neptuno, 203 son del tamaño de Júpiter y 55 son más grandes que Júpiter.

Los descubrimientos, basados en observaciones realizadas desde el mes de mayo de 2009 hasta septiembre de 2010, muestran un aumento muy significativo de la cantidad de candidatos a planetas de menor tamaño. La cantidad de candidatos del tamaño de la Tierra y de tamaño "super-Tierra" se ha incrementado más del 200 y del 140 por ciento, respectivamente, desde febrero. Los nuevos datos sugieren que aquellos planetas cuyo tamaño sea de 1 a 4 veces el tamaño de la Tierra podrían ser abundantes en la galaxia.

Hasta el momento, existen 48 candidatos a ser considerados planetas en la zona habitable de su respectiva estrella. A pesar de que ello representa una disminución en la cifra de 54 candidatos que fue informada en el mes de febrero, el equipo de Kepler ha implementado en su nuevo catálogo una definición más estricta de lo que constituye una zona habitable para explicar el efecto del calentamiento ocasionado por las atmósferas, lo cual podría alejar a la zona de su estrella, moviéndola hacia períodos orbitales más prolongados.

"El impresionante aumento en la cantidad de candidatos a planetas que poseen el tamaño de la Tierra nos indica que nos estamos acercando a los planetas que la nave espacial Kepler debía detectar: o sea, los que no son solamente del tamaño de la Tierra, sino que también son potencialmente habitables", dijo Natalie Batalha, quien es la directora adjunta del equipo de investigación de la misión Kepler, en la Universidad del Estado de San José, en San José, California.

Solo a 600 años luz de La Tierra, 1 año luz son casi 10 billones de km. Pero tan solo  

400.000 km. de nosotros apenas sabemos nada, ¡claro en La Luna!

Metangel.




miércoles, 21 de septiembre de 2011

16 Super Tierras entre 50 nuevos planetas





Uno de esos mundos parecido a la Tierra, orbita en el borde de la zona habitable de su estrella, donde los astrónomos buscarán en ellos signos de vida. El mundial mente reconocido buscador de planetas llamado HARPS ha descubierto más de 50 nuevos planetas fuera de nuestro sistema solar, entre ellos 16 supertierras, una de las cuales orbita en el borde de la zona habitable de su estrella.

El espectógrafo HARPS, instalado en el telescopio de 3,6 metros en
el observatorio de La Silla, en Chile, es el buscador de planetas más exitoso del mundo, habiendo descubierto más de 50 exoplanetas, siendo el mayor número de ellos anunciado simultaneamente, pues en ocho años que dicho telescopio lleva en funcionamiento, han sido más de 150 exoplanetas descubiertos.

El proceso de actualizaciones a sus sistemas de hardware y software
está permitiendo elevara HARPS a un nivel superior de estabilidad y
sensibilidad en la búsqueda de planetas rocosos que pudieran albergar
vida. Diez estrellas cercanas similares al Sol fueron seleccionadas
para un nuevo sondeo, tras dos años de trabajo, el equipo de
astrónomos ha descubierto cinco nuevos planetas con masas
menores a cinco veces la masa de La Tierra.

Uno de los nuevos planetas descubiertos, HD 85512 b, posee una

masa estimada de solo 3,6 veces la de La Tierra y se encuentra en
el borde de la zona habitable, estrecho espacio alrededor de una estrella donde el agua puede estar presente en forma líquida, si las condiciones son las apropiadas.

Dicen los expertos, que en los próximos diez o veinte años deberíamos tener la primera lista de planetas potencialmente habitables en las cercanías del Sol.


Desde luego es que no paran en intoxicar con las informaciones que

nos hacen llegar de los descubrimientos que realmente tienen en su poder, siguen dando con cuenta gotas lo que les interesa, pues ellos saben que muchos sabemos la verdad, aunque se rigen por seguir dando lo que le interesa a la mayoría de los mortales que apenas les cuestionan sus maneras de manipulación de la verdad.


Lo veremos en El Tiempo.


Metangel.